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viernes, 10 de enero de 2014

Creación literaria: jugar con las palabras


A ver chicos: redacción de 200 palabras sobre vuestra mascota.

Ayer saqué a pasear a mi perro Bruno. Como es muy grande tiró de la correa y se me escapó. No podía encontrarlo. Bruno, bonito, ¿dónde estás? ¿Estás aquí? No te escondas, guapetón, que te voy a dar una galleta. Bruno, Bruno, ¿dónde estás? (y como diría el chiste, “y asín y asín hasta doscientas palabras”).


No he podido evitar acordarme de este chiste al repasar los errores que se pueden llegar a cometer a la hora de trabajar la creación de textos literarios en el aula de primaria.

Crear no es redactar. Como bien dice Irune, “redactar es escribir un texto con coherencia y cohesión”. Pero para ayudar a nuestros alumnos a crear buenos textos literarios, necesitamos trabajar dos cosas: la motivación y la calidad.

Empecemos por la segunda. ¿Qué podemos hacer para que nuestros alumnos consigan crear “buenos” textos? Tal vez, antes de eso, debemos preguntarnos ¿qué son buenos textos? Serán creaciones bien estructuradas, que cuenten una historia, con sentido o absurda, que resulte interesante. Que esté escrito con un vocabulario amplio y apropiado según el tipo de texto que se esté escribiendo, y sobre todo, de sus destinatarios. Que sea fácil de leer y comprender, con sus correspondientes signos de puntuación, que ayuden al lector a hacer las pausas correspondientes, entonar correctamente y dar énfasis cuando sea necesario, de forma que el texto cobre vida al ser leído.

Es raro el buen escritor que no es también un buen lector. Por tanto, una de nuestras tareas más importantes es asegurarnos que los niños disfrutan leyendo, tal y como ya desarrollamos en el artículo Animación a la lectura.

A partir de aquí, es esencial que los alumnos sepan identificar y diferenciar el tipo de texto que les estamos pidiendo generar. Para ello, es importante dar detalle de las características del texto concreto, utilizando la terminología adecuada para ello: funciones del lenguaje dominantes, estructura del texto, papel del narrador, tipo de vocabulario, recursos utilizados frecuentemente, etc. No tiene nada que ver el enfoque de un artículo periodístico con una poesía, ni una obra de teatro con una descripción en prosa. Cada tipo de texto tiene sus características propias, que deben ser conocidas y bien aplicadas por los alumnos.

El hecho de seleccionar o crear textos que sirvan como ejemplo para los niños es un recurso que, cuando lo hemos comentado, me ha parecido obvio. Pero precisamente por serlo muchas veces se puede pasar por alto. La creación de textos, y de un libro a partir de uno de ellos, ha sido uno de los mejores ejercicios realizados hasta el momento. Escribir en prosa, en verso, y sobre todo, una obra de teatro, no es nada fácil. Es muy enriquecedor y nos ayuda a enfocar lo que realmente les estamos pidiendo a los alumnos cuando les "obligamos" a crear un texto literario.

Por último, para trabajar en la mejora continua, es imprescindible realizar una valoración cualitativa y constructiva de los textos literarios creados por los niños. Ya hemos comentado en otras entradas del blog que existen tantas interpretaciones como lectores, y por tanto, tantas valoraciones como personas, con sus experiencias previas, intereses y subjetividades, se ponen delante del texto. Por tanto, no hay creaciones buenas o malas universalmente hablando. En este sentido, es tan importante la valoración del profesor como de los propios compañeros, que interpretarán el texto desde una perspectiva de iguales y no tanto “de arriba abajo”. Para ello, es muy positivo que el autor o autora comparta su obra con el resto de la clase, se realicen aportaciones de mejora por parte de todos, y estas indicaciones puedan incorporarse a las siguientes creaciones.

Hasta aquí lo que podemos hacer para mejorar la calidad. Pero no podemos ayudar a un niño a ser escritor, aunque técnicamente sea intachable, si no disfruta escribiendo.

Hay niños que crean por pura motivación intrínseca. Son contadores de historias natos. Pero otros muchos necesitan más ayuda y es nuestro papel alimentar la motivación externa para que después la interioricen. 

Convertir la creación de textos en algo divertido es relativamente sencillo. Se puede jugar con las palabras de muchas maneras, individualmente y en grupo. Y jugar es, por definición, algo divertido.

Como dice uno de mis autores de cabecera (que recomiendo fervientemente, pero en ningún caso para ofrecérselo a los niños en primaria... ni en bachillerato, casi diría):

“Antes que escribir para publicar, incluso antes que escribir para hacer un libro, escribimos para ser felices” 
(José Carlos Somoza)

En la Gramática de la Fantasía, Gianni Rodari realiza diversas propuestas para amplificar la capacidad creadora de los niños. Son técnicas para dar rienda suelta a la fantasía, rozando lo absurdo, potenciando el pensamiento disruptivo, con el fin de romper las barreras a la creatividad.

Romero (2003) recupera en un artículo escrito para una asignatura de Innovación Tecnológica (tiene todo el sentido del mundo, ¿no creéis?) cómo surge la “Gramática de la fantasía” de Gianni Rodari:

“Un día, en los Fragmentos de Novalis (1772-1801) encontré la frase que dice: “Si tuviésemos una fantástica como hay una lógica, se habría descubierto el arte de inventar (...) Pocos meses después, cuando descubrí a los surrealistas franceses, creí haber hallado en su forma de trabajar la fantástica que buscaba Novalis."
(Gramática de la fantasía.)

Veamos un ejemplo de uno de esos juegos con las palabras para crear historias:


 Se pueden consultar muchos más ejercicios en el trabajo de Rosa Luengo (2005) “Gramática de la fantasía. Recuperando a Gianni Rodari”.


Debo decir que en los colegios con los que he tenido relación directa se fomenta la creación literaria, como ejercicio de clase y también organizando o participando en concursos. Por ejemplo, en Nuestra Señora de las Maravillas se celebra anualmente un certamen literario en el que participan todos los alumnos de primaria, y a final del curso se escenifican los textos ganadores. En el Patrocinio de San José participan con muy buenos resultados en el concurso de columna periodística Jaime Campmany, organizado por la Junta Municipal de Tetuán.

Sin embargo, me parece mucho más interesante compartir con vosotros el proyecto de Julián Bozzo, pedagogo sistémico, terapeuta gestáltico y cantautor entre otras muchas cosas (resulta difícil definir a una persona tan versátil). Es el director de Danza Palabra – Pedagogía Narrativa, un proyecto que desarrolla tanto con adultos como en escuelas de primaria y secundaria.

Mi primera idea fue hacer un párrafo o dos para completar este artículo con su visión de la importancia de la creatividad en la educación y contando su experiencia. Le envié un correo (por si colaba) y accedió a colaborar.

El contenido de su propuesta es tan interesante que merece una entrada propia en este blog. Aquí está el resultado de la entrevista a Julián Bozzo. Mis gracias (mil gracias) por compartir con este blog su proyecto y su talento.



Fuentes y referencias utilizadas:


Cañas Torregrosa, José: "Fichas de creación literaria" – C.E.I.P. “GENIL” /Granada. Publicado por la Junta de Andalucía.
Guía con 100 ideas para desarrollar textos, publicada por la Junta de Andalucía. Recuperada en enero de 2014 de:

Danza Palabra – Pedagogía Narrativahttp://www.danzapalabra.org/

Díaz Marrero, Andrés: “Manual de estrategias para fomentar la creación literaria en los niños” de Editorial Sendero.  
Más teórico y no tan creativo como el anterior. 
Recuperado en enero de 2013 de: http://www.infopoesia.net/pdf/PRIMARIA-manual.pdf

Luengo, Rosa (2005): “Gramática de la fantasía. Recuperando a Gianni Rodari”.

Rodari, Gianni: “Gramática de la fantasía. Introducción al arte de inventar historias.“
Material complementario en Luvit. También recuperable (con errores tipográficos) en: http://uacmtalleresliterarios.files.wordpress.com/2011/03/rodari-gianni-la-gramatica-de-la-fantasia1.pdf

Romero Calle, J.T. (2003): “Creatividad en Gianni Rodari y La gramática de la fantasía.”
Interesante artículo sobre la figura de Rodari, su obra y sus reivindicaciones en cuanto a la educación.  
“Reivindica una sociedad y una escuela no represivas en la que aprender no sea una manera de evitar castigos.”


Vídeo presentación del Taller “La escritura como autoconocimiento”  por José Carlos Somoza. http://www.fuentetajaliteraria.com/ficha_taller.php?id=710

martes, 7 de enero de 2014

Ensalada de fábulas... y musicales

Una de las técnicas que nos propone Rodari para favorecer la creación literaria es lo que se denomina "Ensalada de fábulas" (o cuentos). Tomamos parte de un cuento, de otro, de otro... lo mezclamos, y vemos a ver qué pasa.

Quien sigue este blog sabe que soy lectora con vicio, y además madre, con lo que el mundo Disney me queda bastante cerca. Lo que tal vez no sepáis, es que soy bailarina amateur y tengo auténtica devoción por los musicales. 

Hace unos años interpreté "The Cell Block Tango", de Chicago. Seis asesinas exponen sus casos. "Se lo merecían..." clamaban las seis.

Atención a la ensalada: Cruella de Vil, la Madrastra de Blancanieves, Úrsula, la Reina de Corazones, Scar y Maléfica, presentadas por el Capitán Garfio, apelan a su inocencia. 




La adaptación es, simplemente, brillante.

lunes, 6 de enero de 2014

Actividades para animación a la lectura - La primera palabra de Mara

Retomamos la propuesta de lectura del primer bloque, el álbum ilustrado "La primera palabra de Mara", de Ángel Domingo y Miguel Tanco, de la editorial Narval, modificando algunas de las actividades propuestas en aquel post.

Destinatarios: 2º de primaria (7 años)



Actividades previas a la lectura.

Mostraremos a los alumnos el libro y les diremos que vamos a leer una historia titulada “La primera palabra de Mara”.

A partir de esta información, les plantearemos las siguientes actividades, planteadas en orden de lo más general y alejado a lo más específico, con el fin de que los alumnos se vayan aproximando progresivamente a la historia que van a leer.

La bola de cristal: a partir del título y la portada, los alumnos intentarán predecir qué ocurre en el libro.

- Historia encadenada: Se lee la primera página y se construye una historia encadenando los fragmentos que van aportando los alumnos.

¿Qué pasaría si…? Se trata de inventar historias cambiando palabras del título. ¿De qué trataría el libro si en lugar de “la primera palabra”, el título fuera…

o   La primera excursión
o   La primera sorpresa
o   El primer cumpleaños
o   El primer susto

También dejaremos que sean los niños quienes propongan las palabras que quieren cambiar por “palabra”.

-    Asamblea- Debate: la importancia de las palabras. El libro plantea una hipótesis en su primer párrafo. ¿La primera palabra de alguien determina su futuro? Plantearemos la pregunta a la clase y pediremos a los alumnos que desarrollen un debate. En la medida de lo posible, deberán apoyar sus afirmaciones con razonamientos y evidencias.  Si el debate se hace en los cursos de tercer ciclo, se pueden asignar las posiciones a defender (a favor/ en contra) por sorteo. 
    
     - Yo soy… el hermano de Mara. El animador o profesor se presentará a la clase como hermano de Mara. A raíz de lo que han inferido a partir del título y la portada, los niños harán preguntas a los que la respuesta sólo podrá ser “sí” o “no”.
     
     - Carta del autor: Solicitaríamos a los autores que escribieran una carta a nuestros alumnos para motivar la lectura del libro, y pedirles su opinión después de haberlo leído.

     - Mi historia: Pediremos a los alumnos que investiguen, preguntando a sus padres, abuelos, tíos… ¿Cuál fue su primera palabra? ¿Cuál les hubiera gustado que fuese tu primera palabra y por qué? Después se les pedirá que escriban un pequeño texto en primera persona con la información recabada.

     - La caja mágica de las historias. Pediremos a los alumnos que escriban tres palabras en tres papeles diferentes: un nombre, un adjetivo y un verbo. Tendremos tres cajas, donde se meterán las palabras de cada tipo. Después, haremos grupos de tres alumnos (podrá haber un grupo de dos o cuatro, en función del número de alumnos de la clase). Cada grupo sacará una palabra de cada tipo, y entre los tres inventarán una historia, que luego contarán frente a la clase.


Actividades durante la lectura:

Los niños realizarán una primera lectura individual y en silencio.

Después, realizaremos una lectura en voz alta, pidiendo a niños diferentes que lean las distintas escenas. En cada una de ellas pararemos, realizando un pequeño coloquio (a excepción de la primera, que ya habremos comentado antes de la lectura): ¿Qué opinan los alumnos? ¿Qué harían ellos? ¿Han vivido alguna vez una situación parecida? ¿Hay alguna palabra que no comprendan dentro del texto? (es un libro con un lenguaje muy sencillo, pero puede darse el caso de que algún niño no conozca alguna de las palabras).

Por último, organizaremos una representación teatral, ya que la historia se presta a ello. Se puede trabajar de dos maneras: con un grupo de alumnos de la clase, o bien con un grupo formado por niños de diferentes edades para dar vida a los distintos personajes.  Será muy importante la puesta en escena y los colores del vestuario para identificar a cada personaje.


Actividades posteriores a la lectura:

-  Actividad de interpretación: Elaboración de un mapa conceptual del libro, con los personajes en los conceptos y sus actitudes en las líneas de enlace (entendemos que los niños ya tienen nociones de elaboración de mapas conceptuales).

-  Acividades de profundización: 

    Trabajo de comprensión y vocabulario. Busca un adjetivo para describir a:

-  La familia de mamá y la familia de papá
-  Mamá
-  Papá
-  Mara
-  El hermano
-  El primo
           
Después se pondrán en común por grupos de cuatro, para contrastar ideas sobre lo que cada uno ha interpretado de cada uno de los personajes o grupos.

Coloquio: Si fueras el hermano de Mara… ¿qué le dirías al oído para que fuese su primera palabra? ¿Por qué?

Cada niño escribirá en un papel lo que él o ella le hubiera dicho a Mara al oído para que fuese su primera palabra. La profesora las recogerá y las irá sacando una por una, para comentarlas entre todos.

-  Actividades de reflexión: 

   Trabajo individual: redacción descriptiva. Tema: ¿Con qué personaje te identificas más?

     Carta a los autores. Después de haber leído el libro, llega el momento de responder a la carta que escribieron los autores. Los niños dirán si el libro les ha gustado o no, en general. Qué es lo que más les ha gustado y qué cambiarían del libro.




     Fuentes y referencias utilizadas:


Ciprés, Marta (2013): Escribir textos imposibles. En Palabras Azules: 

Labajo, Irune (2011): Actividades de lectura. Fundamentación teórica del proyecto lector “Mascapáginas” de la Editorial Pearson.



sábado, 4 de enero de 2014

Animación a la lectura



Se me dilatan las pupilas sólo de pensar que voy a disponer de un hueco para inocular a mis alumnos el germen de la pasión por la lectura. De hecho, en las prácticas realizadas en hasta el momento, la “animación a la lectura” tiene entidad propia dentro del horario lectivo, no sólo como una parte de la materia de Lengua. Se toman textos infantiles y se trabaja sobre ellos, haciendo que los niños se introduzcan en la historia, completen el argumento, planteen finales alternativos, se identifiquen con los personajes… todo ello comentado o, mejor aún, escenificado. Y lo cierto es que disfrutan muchísimo.

En la última ley de educación vigente hasta hace unos días, la LOE de 2006, se establecía que "A fin de fomentar el hábito de la lectura se dedicará un tiempo diario a la misma." En la recién aprobada LOMCE  esta disposición no aparece, esperemos que venga detrás un Real Decreto que desarrolle el currículo y que, en esa búsqueda de la excelencia y los resultados que pretende esta nueva ley, no se olviden de la importancia fundamental de la lectura para conseguirlo.

La experiencia hasta la fecha y mi propia subjetividad suponen una barrera, sin embargo. A medida que empiezo a escribir se me ocurre una hipótesis para la que no había pensado (hasta ahora) soluciones: ¿qué hacer con alumnos desmotivados, a los que no les apetezca, o directamente, no les guste leer?

Como ante cualquier reto o problema, me parece importante ir a las raíces: ¿dónde está el origen de un no-lector? En el bloque de la asignatura se apuntan varias razones: por falta de costumbre, por falta de interés o por falta de tiempo. Acepto las dos primeras, que tienen origen directo en factores educativos y, por tanto, podemos incidir como maestros. Sin embargo, no comparto la tercera. El lector (lector de verdad) que no tiene tiempo, lee menos cantidad, pero lee, de forma continua. Y encadena. Es decir, siempre tiene un libro cerca esperando a que se terminen las últimas páginas del actual.

Entonces, ¿qué podemos hacer para neutralizar los dos primeros factores? En primer lugar, seleccionar muy bien los textos, y después, ofrecer un enfoque interesante para los niños. Tienen que disfrutar de todo lo que la lectura ofrece. La manera de disfrutar evolucionará con los años, igual que lo hacen las capacidades neurológicas y el desarrollo cognitivo y emocional.

Que un texto guste o no, no depende tanto de la calidad del mismo, sino de la fuerza con que la historia conecta con nuestra emoción. Esto vale tanto para niños como para adultos. Factores como el argumento, los escenarios donde se desarrolla la acción o las propias características de los personajes son fundamentales en este sentido. Leer es una actividad casi mágica que posibilita  al lector entrar en la piel de los protagonistas (incluso de los antagonistas, ¿por qué no?). Se activan automáticamente mecanismos psicológicos de identificación y aspiración que ayudan al niño a situarse en el mundo, definir su identidad, relacionarse socialmente, marcarse objetivos, etc.

Tal y como lo expresa Yolanda Reyes (2005), “la lectura supone más que un mero conjunto de habilidades secuenciales, y más allá del acto pasivo de saber qué dice un texto escrito, implica un complejo proceso de diálogo y de negociación de sentidos, en el que intervienen u autor, un texto – vebal o no verbal – y un lector con todo un bagaje de experiencias previas, de motivaciones, de actitudes y de preguntas, en un contexto social y cultural.”

Leer es, sin duda, algo muy diferente a pasar la vista por encima de los renglones o descifrar una serie ordenada de símbolos. ¿Cuántas veces nos ha pasado, estudiando, o incluso leyendo una novela, ir pasando hojas de forma mecánica, y en un momento dado tomar conciencia de que no nos hemos enterado de nada? Todo lo contrario, leer supone que el lector vive la historia en su imaginación y apenas es consciente de que hay unas letras formando palabras delante de él. Para eso es necesario un determinado nivel de competencia lectora, y alcanzarlo es el verdadero objetivo al trabajar con los alumnos la animación a la lectura.

Es necesario trabajar diferentes técnicas de lectura, orientadas distintas metas. Desde lo más básico, leer de diferentes maneras: individualmente, en silencio y en voz alta, o en grupo, en voz alta, y haciendo pausas para reflexionar y comentar lo leído.


En este punto, si no están habituados a compartir las interpretaciones sobre los textos, podemos encontrarnos que las aportaciones más interesantes puedan no lleguen a salir a la luz por miedo a ser objeto de burla (especialmente en los cursos más avanzados). Si esto sucede, el niño que es buen lector se sentirá avergonzado y se guardará para sí ideas o pensamientos de gran valor para el trabajo del aula. Como maestros, debemos establecer unas bases trabajo continuo y naturalidad para que esto no suceda. Es fundamental que pongamos todos los medios para alimentar la motivación de todos, incentivar las mejores reflexiones y favorecer el intercambio.

Los niños deben entender que no hay un libro igual para dos lectores diferentes. Y nosotros debemos huir de guías de lectura con preguntas cerradas en las que sólo hay una respuesta correcta.

Hay multitud de actividades que se pueden llevar a cabo como parte del proceso de animación a la lectura. El siguiente esquema aparece en un artículo de Susana García Muñiz:



Recomiendo leer el artículo completo:Las mejores actividades de animación a la lectura.

Como se puede observar, incluye actividades dentro y fuera del aula. Es muy importante romper la separación entre el aula y el resto de los escenarios de la vida de los niños, para que la lectura no se quede aislada dentro del ámbito de la escuela. En este sentido, varias de las actividades incluyen salidas, actividades de ocio, involucran a las familias y acercan a los alumnos a los autores de las obras. Todo esto además de generar una continuidad entre los distintos contextos, alimenta el interés de los alumnos.

Podemos encontrar más ideas, en el portal Palabras Azules, como el apadrinamiento lector, donde se involucra a niños de cursos superiores para que apadrinen la lectura de un compañero más pequeño; la escritura de cartas a personajes de un cuento,  o el juego de “sigue tú”, donde el alumno escribe una historia a partir de un punto concreto.

También se ofrecen buenas ideas en la sección de Bibliotecas de Madrid, en la web del Ayuntamiento:




Con todas estas alternativas (y muchas más que ofrece internet bucando "actividades de animación a la lectura"), no tenemos excusa para que se escape un sólo alumno de nuestras manos sin que le guste leer. Personalmente, lo consideraría un fracaso.



Otras fuentes y referencias utilizadas:


EFE Salud (23/4/2013): “Lectura, perfecta gimnasia cerebral”. Recuperado en eenero de 2014 de: http://noticias.lainformacion.com/salud/enfermedades/lectura-perfecta-gimnasia-cerebral_JUt3bz7YuyJQuXZsvdN6j5/

GARCÍA MUÑÍZ, Susana: Las mejores actividades de animación a la lectura. Propuestas para infantil y primaria. (A su vez incluye una extensa relación de fuentes consultadas) http://web.educastur.princast.es/proyectos/abareque/web/images/stories/articulos/Suroccidente/mejores_actividades_lectura2.pdf

“Lectura y Educación”. XXVI Seminario interuniversitario de la teoría de la educación. Departamento de Pedagogía Sistemática y Social. Universidad Autónoma de Barcelona. 2008.Recuperado en enero de 2014 de:



REYES, Yolanda (2005): “La lectura en la primera infancia”, Centro regional para el fomento del libro en América Latina y el Caribe. Recuperado en enero de 2014 de: http://www.cerlalc.org/redplanes/secciones/biblioteca/reyes_lectura_primera_infancia.pdf